Repsol, segunda mayor eléctrica en Asturias tras culminar la compra de activos a Viesgo

La petrolera española Repsol se convirtió ayer en la segunda compañía eléctrica con mayor implantación en Asturias (77.000 clientes, fundamentalmente en la cuenca del Caudal y en el Occidente de la región) tras consumar el acuerdo de compra a Viesgo tanto de su cartera de usuarios en la comunidad como de sus centrales hidráulicas en el río Navia (Arbón, Doiras y Silvón) y en los Picos de Europa (Camarmeña y Arenas, en Cabrales).

En el conjunto de España, Repsol ha adquirido a Viesgo, por 733 millones de euros, instalaciones hidráulicas en Asturias y Cantabria (que aportan en conjunto 700 megavatios) y dos centrales de ciclo combinado de gas en Algeciras (Cádiz) y Escatrón (Zaragoza), que suman otros 1.650 megavatios, así como el negocio de comercialización de electricidad y gas con 750.000 clientes repartidos por el país, aunque concentrados fundamentalmente en Asturias (que representa el 10,26% del mercado eléctrico y gasista de la petrolera), Cantabria, Galicia, Andalucía, Castilla y León y Madrid.

Las instalaciones de generación adquiridas (todas ellas de baja emisión contaminante) suman una potencia de 2.350 megavatios, que, añadidos a los 600 megavatios de las plantas de cogeneración que ya tenía Repsol, elevan su capacidad a 2.950 megavatios. Repsol expresó ayer su voluntad de reforzar su posición como operador multienergía y potenciar su negocio. Ya tiene planes en marcha de 289 megavatios en Valdecaballeros (Extremadura) y Viana do Castelo (Portugal) y sopesa la posible potenciación de una instalación hidroeléctrica en Cantabria.

Para acometer esta nueva actividad Repsol ha constituido la sociedad filial al 100% Repsol Electricidad y Gas, que -al igual que Viesgo- tendrá sede en Santander. La nueva compañía parte con una cuota de mercado en el sector español de la eletricidad y el gas superior a 2%, con la pretensión de alcanzar el 5% y 2,5 millones de clientes (algo más del triple que los actuales) en el año 2025. Repsol Electricidad y Gas, que nace con 400 empleados (en su mayor parte procedentes de Viesgo) está presidida por María Victoria Zingoni (que compatibilizará este cargo con el de directora general de refino, distribución y comercialización de petróleo y gas del grupo que ya ocupaba) y como consejero delegado ha sido designado Francisco Vázquez, hasta ahora director ejecutivo de refino de la petrolera.

Con su entrada en el negocio eléctrico, Repsol se suma a otras grandes petroleras que se están diversificando para tomar posiciones en el proceso de transición mundial hacia energías limpias.